Poné el precio con el margen que querés, o descubrí qué margen te deja un precio que ya tenés. Y dejá de confundir margen con markup.
Margen vs markup: el markup es la ganancia medida sobre el costo; el margen es la ganancia medida sobre el precio de venta. Un markup del 100% (vendés al doble del costo) es un margen del 50%, no del 100%. Confundirlos es el error que hace que muchos negocios ganen menos de lo que creen.
La calculadora te ayuda a fijar el precio de venta de tus productos a partir del costo y el margen o markup que quieras, y aclara la diferencia entre ambos, que es donde más se equivocan los comercios chicos. Cargás el costo, elegís cuánto querés ganar, y te devuelve el precio de venta y el margen real que te queda.
Confundir margen con markup hace que muchos terminen ganando bastante menos de lo que creen: esta herramienta lo deja claro en números, no en teoría.
Son dos formas de mirar lo mismo, pero no dan igual. El markup es cuánto le sumás al costo: si un producto te cuesta $100 y le ponés 50% de markup, lo vendés a $150. El margen, en cambio, es qué porcentaje del precio final es ganancia: en ese mismo caso, de los $150, ganás $50, o sea un margen del 33%, no del 50%. Mucha gente cree que con "50% de markup" gana la mitad, y en realidad gana un tercio. Esa diferencia, repetida en cada venta, es la que hace que un negocio "que vende bien" no deje la plata que debería.
Tenés un producto que te cuesta $1.000 y querés un margen del 40% (o sea que el 40% del precio de venta sea ganancia). No es multiplicar por 1,40: el precio correcto es dividir el costo por (1 − 0,40), o sea $1.000 / 0,60 = $1.667. A ese precio, ganás $667, que son el 40% de $1.667. La calculadora hace esta cuenta sola, que es la que evita que te quedes corto al fijar precios.
El error más caro es poner precio solo sobre el costo del producto, olvidando los gastos fijos: alquiler, sueldos, servicios, impuestos. Si cada venta no aporta algo para cubrir esos gastos, podés vender muchísimo y aun así perder. Idealmente, el precio contempla el costo del producto más una porción de tus costos fijos. Para saber cuánto tenés que vender para cubrirlos, se complementa con el punto de equilibrio. Y si vendés como responsable inscripto, acordate de separar el IVA con la calculadora de IVA: ese impuesto no es tuyo.
El markup es cuánto le sumás al costo; el margen es qué porcentaje del precio final es ganancia. Un markup del 50% no equivale a un margen del 50%.
Idealmente todos: el costo del producto más una parte de tus gastos fijos, para que cada venta ayude a cubrirlos.
Revisá tus costos seguido; con inflación, vender al costo viejo es perder plata. Recalculá cuando reponés stock, no cuando ya lo vendiste.
Sí, aunque para servicios conviene complementarlo con la calculadora de tarifa por hora.
Depende del rubro: un supermercado trabaja con márgenes chicos y mucho volumen; un servicio, al revés. Lo importante es que cubra costos fijos y deje ganancia, no compararte con otro rubro.
No necesariamente. Muchos negocios usan márgenes distintos por producto: más alto en lo que se vende por valor, más ajustado en lo que compite por precio.